Si buscas una plantilla de presupuesto para tu taller, antes conviene saber qué tiene que llevar. La norma que regula los talleres de reparación de vehículos, el Real Decreto 1457/1986, lo dice punto por punto. Y casi todas las discusiones con un cliente por el precio empiezan por un presupuesto incompleto o sin firmar.
Sin presupuesto firmado, o sin renuncia del cliente a que se le haga, no se repara.
Lo básico: derecho, validez y firma
El artículo 14 del Real Decreto 1457/1986 fija tres reglas de partida:
- Todo cliente tiene derecho a un presupuesto escrito.
- El presupuesto vale, como mínimo, doce días hábiles.
- Sólo se puede empezar a reparar cuando el cliente lo ha firmado, o ha renunciado de forma fehaciente a que se le haga.
Los ocho datos que tiene que llevar
El apartado 2 del mismo artículo enumera lo que debe figurar. Ésta es la lista, para copiar en tu plantilla:
- El NIF y el domicilio del taller.
- El nombre y el domicilio del cliente.
- El vehículo: marca, modelo, matrícula y kilómetros.
- Las reparaciones a efectuar, las piezas a reparar o sustituir, y el precio total desglosado.
- La fecha y la firma del taller.
- La fecha prevista de entrega del coche reparado, contada desde que se acepta el presupuesto.
- El tiempo de validez del presupuesto.
- Un espacio para la fecha y la firma de aceptación del cliente.
Si el coche se queda en el taller, el presupuesto firmado por los dos hace también de resguardo de depósito. Un papel menos.
Cuando aparece algo que no estaba
Es el caso más delicado. Si durante la reparación aparece una avería oculta, el taller tiene que comunicársela al cliente en un plazo máximo de 48 horas, con su importe, y sólo puede repararla con su conformidad expresa (artículo 14.6).
Y si el cliente no la acepta, conviene dejarlo escrito: la norma libera al taller de responder por la avería que venga después de no reparar esa anomalía, siempre que la negativa y la necesidad de repararla consten en la factura (artículo 16.6).
Si el cliente dice que no, o cambia de idea
Dos reglas más del mismo artículo:
- Si no acepta el presupuesto, el coche se le devuelve en condiciones análogas a las que tenía al entregarlo (14.4).
- Puede desistir del encargo en cualquier momento, pagando los trabajos hechos hasta que retira el coche (14.9).
Dónde se atasca de verdad
Hacer el presupuesto es lo fácil. Lo que se atasca es lo de después: mandarlo, que el cliente lo vea, que conteste, y perseguirle si no lo hace mientras el coche ocupa sitio. Ese seguimiento es exactamente el trabajo repetitivo que puede llevar un asistente con IA, sin tocar el precio ni la decisión del cliente.
Esto es orientación con la fuente delante, no asesoría jurídica. Tu comunidad autónoma puede tener normas de consumo que añadan requisitos.